Everything I Say,  Madrugada Records 2019

Quienes hemos seguido de cerca la longeva trayectoria de Ana Béjar -treinta años hace ya que fundó su primer grupo- sabemos bien que la década que estamos cerrando ha sido decisiva para consolidar su madurez artística. Nunca había sido tan prolífica: si en los años 90 su nombre estaba exclusivamente asociado al pop pendular de Usura (pioneros de la escena musical independiente de nuestro país) y en los 2000 al folk-rock sofisticado de Orlando, en los últimos tiempos hemos visto cómo ha florecido en proyectos compartidos con Ramon Moreira (Todo) y Carlos Suero (íO) hasta ofrecernos por primera vez música y poesía bajo su propio nombre en 2016, cuando apareció el mini-álbum The Good Man en medio de un goteo de colaboraciones artísticas que empiezan a ser difíciles de contar. Su inquietud por experimentar y su seguridad para hacerlo han medrado de manera simultánea, y podemos concluir que su producción nunca había sido tan inclasificable como ahora, ni quizás tan íntima. En Everything I Say, su primera referencia para Madrugada Records, Ana se estrena produciendo y toca prácticamente todos los instrumentos -apoyada por elegantes intervenciones de José Ojeda, David García Bonacho y Conrado Isasa- para derramar toda su personalidad en cuatro inesperadas versiones de cancionero ajeno: 'Everything I Say' (Vic Chesnutt), 'I Feel Love' (Donna Summer), 'Ponce de Leon Blues' (Beachwood Sparks) y 'The Ship Song' (Nick Cave & the Bad Seeds). La sensualidad de su voz tan pronto recorta sombras alargadas encima de dunas de arena como se desintegra en el éter de un amor absoluto. Estas reinterpretaciones nos informan de otros tiempos y estaciones; encierran espacios abiertos, vastos, a veces teñidos de un azul noctámbulo casi negro y otras vistos a través del ala de una mariposa al amanecer. Todo ocurre desde una óptica minimalista que, más allá del planteamiento musical, es la clave del discurso de la artista en esta selección de piezas prestadas: concentrarse en el sentimiento más puro e intenso. Ana Béjar advierte que debemos entender Everything I Say como un puente que va a invitarnos a transitar hacia algo más grande dentro de unos meses. De lo que no estamos avisados cuando empieza la música es de la altura a la que ha construido la pasarela y a lo que nos exponemos: lo que sentimos no es el vértigo que padecen los acrofóbicos; es el de los grandes acontecimientos. 

Estanis Solsona, Mayo 2019

Those of us who have closely followed Ana Béjar's long trajectory -thirty years since she founded her first band- are well aware that the decade we are closing has been decisive in consolidating her artistic maturity. She has never been so prolific: if in the 90s his name was exclusively associated with the pendulum pop of Usura (pioneers of our country's independent music scene) and in the 2000s with Orlando's sophisticated folk-rock, in recent times we have seen her flourish in shared projects with Ramon Moreira (Todo) and Carlos Suero (íO) until she first offered us music and poetry under her own name in 2016, when the mini-album The Good Man appeared amid a trickle of artistic collaborations that are beginning to be difficult to count. Her interest in experimenting and her security in doing so have all grown simultaneously, and we can conclude that her production has never been so unclassifiable as it is now, nor perhaps so intimate. In Everything I Say, her first reference for Madrugada Records, Ana premieres producing and playing all the instruments -supported by elegant interventions by José Ojeda, David García Bonacho and Conrado Isasa- to pour out her personality in four unexpected versions of someone else's songbook: 'Everything I Say' (Vic Chesnutt), 'I Feel Love' (Donna Summer), 'Ponce de Leon Blues' (Beachwood Sparks) and 'The Ship Song' (Nick Cave & the Bad Seeds). The sensuality of her voice as soon as she trims elongated shadows over sand dunes as she disintegrates into the ether of absolute love. These reinterpretations tell us of other times and seasons; they enclose vast, open spaces, sometimes tinged with an almost black night blue and others seen through the wing of a butterfly at dawn. Everything happens from a minimalist approach which, beyond the musical perspective, is the key to the artist's discourse in this selection of borrowed pieces: to focus on the purest and most intense feelings. Ana Béjar warns that we must understand Everything I Say as a bridge that is going to invite us to move towards something bigger in a few months. What we are not aware of when the music starts is the height at which the catwalk has been built and what we are exposed to: what we feel is not the vertigo suffered by acrophobes; it is that of great events. 

Estanis Solsona, May 2019 

 

Title: EVERYTHING I SAY  

1. The Ship Song (original artist Nick Cave) 

2. Ponce de Leon Blues (original artist Beachwood Sparks) 

3. I Feel Love (original artist Donna Summer) 

4. Everything I Say (original artist Vic Chesnutt) 

Ana Béjar  – vocals, guitar, piano, mandoline, drum box, harmonium 

 José Ojeda – track 1 guitar / bass, track 4 piano

David García Bonacho – track 2 violin / piano 

Conrado Isasa – track 4 lap steel 

All songs produced and recorded by Ana Béjar 

EP release date, June 21, 2019 Madrugada Records

 

 

Reviews de sus últimas publicaciones

La escena estatal no se puede permitir que Ana Béjar se prodigue poco, así que este debut como solista es una gran noticia. The Good Man son cinco temas en los que la exvocalista de Usura y Orlando explora sugestivos ambientes sonoros, siguiendo la estela de Lisa Gerrard o Beth Gibbons. ”

Eduardo Guillot (NEO-La Cartelera de El Levante, 22/1/16)

The Good Man se revela como una obra de orfebrería, una delicatessen de las que no andamos muy sobrados en el panorama actual. Un disco que sabes que seguirás disfrutando dentro de veinte años, un trabajo magnífico de una de las mejores intérpretes que tenemos.”

Jou Lagerfeld (Muzikalia, 18/3/16)

Ana Béjar inicia su carrera en solitario con un mini-álbum exquisito y emotivo titulado The Good Man y que publica Luscinia, el intrépido sello granadino. Contiene pop acogedor y de alguna manera vanguardista, música hipnótica y muy adictiva, que presenta con tratamiento minimalista. Hasta que –conocíamos la trampa, pero de poco ha servido- llega su enigmática voz y te atrapa. Un disco fascinante que se hace muy corto y que abre la puerta a gozosas alternativas para el futuro, particularmente en los dos temas incluidos en la cara B, de embriagadora intensidad.”

Eduardo Ranero (Ruta66 nº 335, 1/3/16)

En las cinco canciones de The Good Man, su voz se transforma y se transviste según exigencias del guión: en la inicial “In The Parlour” llega a sonar andrógina cuando, con toda la calma del mundo, suelta versos tan terribles como “We are ahead of all murders / Being fed by all the deaths”. El envoltorio sonoro, producido por Jesús Martínez, se asemeja más o menos a lo que entendemos por pop o rock (guitarra, bajo, batería, piano y sintetizadores), pero tan ralentizado que se sitúa en los límites del género, en sintonía con francotiradores como Nick Cave, Tindersticks o Piano Magic.”

Esteve Farrés (Rockdelux, 8/3/16)

Leyenda viva de la música independiente en nuestro país, por fin decide dar un paso adelante con su primer álbum en solitario. Un título tan sugerente como enigmático y cinco canciones tan intensas que calan en lo más profundo. Todo el disco trasmite una extraordinaria sensación de armonía y delicadeza.”

Tomás Crespo (Mondo Sonoro, 13/04/2016)

Ana Béjar es una cantautora que huye de lo habitual. Compositora y también poeta, Béjar fue líder de bandas tan notorias para el indie patrio como Orlando o Usura. Sus temas y su forma de cantarlos poseen la dosis justa de embrujo como para que quedes prendado y le prestes atención dejando que poco a poco te envuelva en su tela de araña.”

Eduardo Izquierdo (Ruta66, 2/3/16)